Hoy es la última noche de mis lindos mininos. Mañana estarán en una caja de exhibición esperando por personas nuevas que los escojan y los lleven a su casa. No se imaginan lo triste que estoy. No soy amante de los gatos pero estos dos se ganaron mi corazón el primer día que los vi. Mi hermana los trajo a la casa porque los iban a “poner a dormir”. No nos los podemos quedar y no hay nadie cercano a nosotros que los quiera. Tenemos que ponerlos en adopción y eso será mañana.
Tienen un mes con nosotras pero se siente como más tiempo… Me impresiona el cariño que les he agarrado. No puedo dejar de jugar con ellos. No quiero que sea mañana. A pesar de mis alergias, mis trenzas y cables mordidos, y el olor de la caja de arena, los voy a extrañar en exceso. Que tengan una buena vida pequeños gatunos, los quiero.